Antes de que el otoño se nos eche encima, no podemos perdernos el nº 2 de la revista online Pizca de papel junio-agosto de 2008, dedicada a la literatura infantil y juvenil.
En este ejemplar hay varias reseñas literarias de interés, además de Lecturas de LIJ para el verano en su sección de Sugerencias. En el apartado de Presentaciones encontramos Muerte de tinta de Cornelia Funke y los premios Ala Delta y Alandar de la editorial Luis Vives. No faltan tampoco las secciones de Premios y Novedades, esta con las reseñas de Laila Winter y las arenas de Solarïe de Bárbara G. Rivero y Con vistas al cielo de África Vázquez, Premio Literario Jordi Sierra i Fabra para jóvenes 2008.
En Libros Recibidos podemos consultar distintas lecturas infantiles y juveniles, entre las que se encuentra Zara y el librero de Bagdad de Fernando Marías, Premio Gran Angular 2008.
Más información, aquí (archivo pdf).





No existe una única definición para explicar qué es la ciencia-ficción. En realidad, cada autor o ensayista ha gustado de dar su propio punto de vista y de acotar el género. Por ejemplo, Isaac Asimov dijo que «Las historias de ciencia-ficción son viajes extraordinarios a uno de los infinitos futuros concebibles»; mientras que Kingsley Amis la definió como «Aquella forma de narrativa que versa sobre situaciones que no podrían darse en el mundo que conocemos, pero cuya existencia se funda en cualquier innovación, de origen humano o extraterrestre, planteada en el terreno de la ciencia o de la técnica, o incluso en el de la pseudociencia o la pseudotécnica».
Este año se cumple el 65º aniversario de la publicación de 
La
Fue en el siglo XIX cuando se produjo el auténtico auge de las novelas de aventuras y donde encontramos —aparte de las ya mencionadas— las obras maestras del género. Para empezar, el
Se considera que los orígenes del género de aventuras se encuentran en 
Lo primero que llama la atención de la novela de aventuras es que, siendo una subcategoría de la novela, sus límites son ambiguos, es decir, que puede albergar en ella otros subgéneros como el histórico, el policíaco o el romántico, por ejemplo. Muchos la consideran un tipo de literatura juvenil, aunque todos hemos oído hablar de sus grandes títulos y en algún momento nos hemos perdido entre sus páginas.





