El 24 de marzo de 1809 nació, cerca de la antigua Real Casa de la Moneda de Madrid, el pequeño Mariano José. De aquélla, España sufría la invasión de las tropas napoleónicas y hacía un año que se libraba la Guerra de la Independencia. Era hijo de Mariano de Larra, un médico de ideales afrancesados, que pidió en 1811 trabajar para el ejército de José Bonaparte, hecho que obligó a la familia, una vez acabada la guerra, a exiliarse a Francia.
Mariano José vivió cinco años en el país vecino, repartidos entre Burdeos y París, donde comenzó sus estudios en lengua francesa. En 1818, una amnistía del rey Fernando VII propició el regreso de los Larra a Madrid, donde el pequeño continuó sus estudios, ahora en español. Desde muy joven demostró una inteligencia despierta, curiosidad por aprender y gusto por las letras. Con once años traducía latín y con doce, griego clásico. Estudió aquí y allá, pero tendía a regresar a Madrid donde ,con sólo diecinueve años, se animó a publicar el folleto mensual El Duende satírico, en el que inició su carrera como periodista y empezó a cultivar su estilo ágil e irónico al escribir sobre las costumbres de su ciudad. Las quejas de las algunas de las víctimas de su pluma le obligaron a cerrar la publicación. No obstante, Mariano José siguió ganándose la vida como periodista, uno de los pocos privilegiados de su época que, con los años, se convirtiría en el mejor pagado del país bajo el seudónimo de Fígaro. Y es que lo valía…





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