El Templo de las Mil Puertas es una revista digital de literatura juvenil, completamente gratuita. Puedes leer sus números, cada dos meses, en su página web o descargártelos al ordenador y leerlos tranquilamente o imprimirlos en casa. En la revista puedes encontrar entrevistas a autores, reportajes, artículos sobre criaturas o autores de ayer, reseñas de los últimos libros o las novedades de los escritores, presentaciones o ferias del libro.
En este último número de la revista, entrevistaron a Ricardo Gómez, el ganador del último premio Gran Angular con su libro Mujer mirando al mar. Aquí te dejamos alguna de las preguntas que les hicieron al escritor:

Muchas veces, al hablar de un autor se intenta definir su literatura. De Ricardo Gómez se ha dicho que es un escritor comprometido, con una literatura cuyas narraciones traspasan las fronteras. ¿Es cierto eso, reconoces tu literatura como comprometida? O mejor, ¿existe, qué es la literatura comprometida y cómo se identifica?
Siempre he sostenido que el principal compromiso de un escritor debe ser con la literatura, con el arte de narrar y, si es posible, de inquietar y emocionar. Otra cosa distinta es la perspectiva y la actitud con la que uno contempla el mundo y sus problemas. Yo admiro a escritores magníficos cuya ética personal y política me parecen detestables, y me dejan indiferentes otros cuya visión filosófica es cercana a la mía. Supongo que, en los afanes por hacer clasificaciones, ciertos estudiosos necesitan establecer categorías simplificadoras. Lo que sí es cierto es que a mí me atraen ciertos temas, como a otros autores les resultan más atractivos otros; dado que no creo en las fronteras y pienso que el ser humano tiene pulsiones comunes, aquí y en las antípodas, me atrevo a imaginar protagonistas allá donde me llevan mi libertad y mi capacidad. En resumen, no creo que la etiqueta “comprometida” aporte ningún valor ni contravalor literario.
En el libro colectivo 8 maneras de contar, estás muy bien acompañado, por grandes voces de la literatura juvenil española como Alfredo Gómez Cerdá, Andreu Martín, Gonzalo Moure, Care Santos y Jordi Sierra y Fabra. Hemos leído que Medellín tuvo algo que ver en la idea inicial de este libro. ¿Nos cuentas la historia del nacimiento de este proyecto?
¡Ya lo creo que estoy bien acompañado! No lo he dicho, pero me considero afortunado de conocer a personas como las que citas. El libro surgió durante una cena en Medellín en la que estábamos varios de los autores de ese libro. Andreu Martín mostró un cuaderno con el guión de su siguiente novela y ello derivó en una conversación acerca de cómo escribíamos cada uno de nosotros. Entonces surgió la idea de escribir un libro colectivo contando nuestros secretos de cocina literaria. Propusimos la idea a SM y aceptó entusiasmada. A él se sumaron otros autores que también visitaron Medellín ese mismo año, con lo que el libro se firmó como “los 8 de Medellín”, y los derechos se cedieron a la Fundación que Jordi tiene en Colombia. ¡Una rica experiencia!
En tu página web podemos leer una conferencia titulada Literatura, mentira y ficción, que impartiste en Medellín en octubre de 2007. En ella comentas la idea de que, para que exista la literatura, es necesario que el lector participe en el juego y se crea la mentira que el escritor le narra. Así que, ¿los escritores convierten la mentira en un arte y nosotros nos lo creemos? ¿Cómo es eso posible?
¡Pero esa es la esencia de la literatura! Nabokov lo describe muy bien cuando habla de que sus orígenes están en un día en que un muchacho apareció corriendo en una cueva gritando “¡El lobo, el lobo!”… y no había lobo. Por supuesto, cuando me siento a leer espero que el autor me mienta, y que me mienta bien. Pero, ¿son más verdad la imagen que damos a nuestros amigos, a nuestra pareja o a nuestros hijos, o las noticias que leemos en los periódicos? Toda la literatura es una mentira exquisita, desde Aquiles o el Mahbarata hasta nuestros días.
Si te han gustado estas preguntas y quieres terminar de leer la entrevista a Ricardo Gómez, pincha en este enlace y lee su entrevista en el decimosexto número de la revista digital de literatura juvenil El Templo de las Mil Puertas.









ternura y por crudeza. Es de los libros que pesan, que poco a poco tienen que ir haciendo cambiar de idea a quienes aún creen que la literatura para niños y jóvenes es poco más que palabritas para acompañar al texto, historias para sacar moralejas, transversalidad y buenas intenciomes. Y de los que molestan a los que desde dentro, desde su escritorio, creen que esta literatura es poco más que negociete, palabritas fáciles, aventuras con final feliz, granos de adolescente y magos borrás: palabras para vivir de las palabras, para estar en lugar de ser, palabras prostitutas. Quien lea esta declaración de amor y lealtad por una literatura siete veces cruda, siete veces tierna, que lea también la conferencia de Ana María Machado: ambos textos, el de Ricardo y el de Ana María, son complementarios.
La Casa Museo de Lope de Vega está ubicada a escasos metros del Paseo del Prado, en la calle de Cervantes, en el madrileño Barrio de las Letras. Es curioso, porque Cervantes y Lope no se llevaban nada bien. El Barrio de las Letras es un distrito muy conocido por haber sido un punto de encuentro entre dramaturgos, actores y poetas. Aquí se reunían y discutían sus éxitos y fracasos.








