Espacio Libros - Just another WordPress weblog

Inicio A fondo Géneros literarios

- Géneros literarios

Temas y elementos de la ciencia-ficción. Grandes obras y sus autores.

0 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 5 (0 votos, media: 0 sobre 5)

A pesar de ser un género unitario, cada historia trata de uno o varios temas. Entre otros, estos:

  • Diacronías: futuros o alternativas en el tiempo, que se centran en cómo se ha desarrollado la sociedad y/o la ciencia. Ejemplo, Un abismo en el cielo (1998), de Vernon Vinge.
  • Utopías (obras en la que se presenta una sociedad futura mejor) y distopías (obras que hablan de una sociedad futura peor). En ambos casos la sociología, la filosofía y, a veces, la política, toman protagonismo en la novela junto a otros elementos característicos del género como los avances científicos y tecnológicos. Los dos ejemplos más famosos son: Un mundo feliz (1932), de Aldous Huxley, y 1984 (1949), de George Orwell.
  • Contacto con extraterrestres y sus consecuencias. Ejemplo, La Guerra de los Mundos (1898), de H. G. Wells.
  • Policíaco. Ejemplo, Los príncipes demonio (1988), de Jack Vance.
  • Robots y Androides. Ejemplo, Yo, Robot (1950), de Isaac Asimov.
  • Ópera espacial (Space opera), historias acerca de aventuras románticas, viajes espaciales y, sobre todo, batallas espaciales. Ejemplo, la Serie de Miles Vorkosigan (1986), de Lois McMaster Bujold.
  • Cyberpunk, mezcla ciencia avanzada, como las tecnologías de la información y la cibernética, con algún cambio radical en el orden social. Ejemplo, Dune (1965), de Frank Herbert.
  • Ucronía, especula sobre mundos alternativos en los que los hechos históricos se han desarrollado de forma distinta de como los conocemos. Ejemplo, El hombre en el castillo (1962), de Philip K. Dick.

Sigue leyendo »

Orígenes de la novela de ciencia-ficción

0 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 5 (0 votos, media: 0 sobre 5)

No existe un consenso global que encuadre los orígenes de la ciencia-ficción como género, aunque sí se sabe cuándo se acuñó el término. Fue Hugo Gernsback en 1926, quien lo puso en la portada de la revista estadounidense ‘Amazing’. No obstante, ya había sido utilizado en 1851 por William Wilson, aunque nadie le prestó atención.

Hay quien ve los inicios en obras como Viaje a la Luna (1657), obra póstuma de Cyrano de Bergerac; Los viajes de Gulliver (1726), de Jonathan Swift, Micromegas (en francés)(1752), de Voltaire o Las aventuras del Barón de Münchausen (1786), de Rudolf E. Raspe. Aunque, por lo general, se considera que el origen de la ciencia-ficción está en el Frankenstein de Mary Shelley. Dicha obra contiene uno de los arquetipos que la Ci-Fi usará bastante en épocas posteriores: el robot, el androide. Frankenstein es una criatura artificial construida mediante la ciencia médica, la biología y la física.

Sigue leyendo »

¿Qué es la ciencia-ficción?

0 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 50 votes, average: 0 out of 5 (0 votos, media: 0 sobre 5)

¿Qué es la ciencia-ficción?No existe una única definición para explicar qué es la ciencia-ficción. En realidad, cada autor o ensayista ha gustado de dar su propio punto de vista y de acotar el género. Por ejemplo, Isaac Asimov dijo que «Las historias de ciencia-ficción son viajes extraordinarios a uno de los infinitos futuros concebibles»; mientras que Kingsley Amis la definió como «Aquella forma de narrativa que versa sobre situaciones que no podrían darse en el mundo que conocemos, pero cuya existencia se funda en cualquier innovación, de origen humano o extraterrestre, planteada en el terreno de la ciencia o de la técnica, o incluso en el de la pseudociencia o la pseudotécnica».

Nosotros diremos que la ciencia ficción es un género de la narrativa de ficción en el que están presentes avances científicos y técnicos, ya sea en el futuro o en el presente, que afectan e intervienen en la sociedad y en la vida de los individuos.

Sigue leyendo »

Grandes novelas de aventuras de los siglos XIX y XX

2 votes, average: 3 out of 52 votes, average: 3 out of 52 votes, average: 3 out of 52 votes, average: 3 out of 52 votes, average: 3 out of 5 (2 votos, media: 3 sobre 5)

Grandes novelas de aventuras de los siglos XIX y XXFue en el siglo XIX cuando se produjo el auténtico auge de las novelas de aventuras y donde encontramos —aparte de las ya mencionadas— las obras maestras del género. Para empezar, el Ivanhoe (1820) de Walter Scott, que cuenta las aventuras del joven caballero Wilfred de Ivanhoe, quien tras luchar en Tierra Santa con el rey Ricardo Corazón de León, regresa a una Inglaterra llena de intrigas durante la regencia del príncipe Juan. De algunos años más tarde, 1838, son Las aventuras de Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe, un relato de aventuras marineras de tipo episódico.

El prolífico Alejandro Dumas nos dejó Los tres mosqueteros (1844) con los inolvidables D’Artagnan, Athos, Porthos y Aramis, y El conde de Montecristo (1845), donde el joven Edmond Dantés sufre una cruel traición y fragua su venganza.

Sigue leyendo »

Orígenes de la novela de aventuras

1 vote, average: 3 out of 51 vote, average: 3 out of 51 vote, average: 3 out of 51 vote, average: 3 out of 51 vote, average: 3 out of 5 (1 votos, media: 3 sobre 5)

Orígenes de la novela de aventurasSe considera que los orígenes del género de aventuras se encuentran en La Odisea y en La Ilíada de Homero (siglo VIII a. d C.) y, por ende, en la épica clásica. En la primera, el héroe Ulises lucha por volver a su hogar en Ítaca tras la Guerra de Troya. He aquí el viaje iniciático del protagonista que será la base para las futuras aventuras narrativas. También los cuentos de Las mil y una noches, donde encontramos a Aladino o Simbad, el marino.

Con respecto a la Edad Media, los Libros de Caballerías, como El Libro del Caballero Zifar o el Amadís de Gaula, son una buena referencia. No podemos olvidar tampoco Don Quijote de la Mancha, inspirado en ellos, el cual cuenta las aventuras y desventuras del hidalgo Alonso Quijano, obsesionado por salir en busca de enemigos y salvaguardar su honor y el de su amada Dulcinea. De 1699 es Las aventuras de Telémaco, de François Fénelon, basado en La Odisea y que continúa las aventuras en la figura del hijo de Ulises, un libro que tuvo mucho éxito entre los jóvenes de la época, siendo el más leído y traducido del momento.

Sigue leyendo »

Elementos de la novela de aventuras

8 votes, average: 1.88 out of 58 votes, average: 1.88 out of 58 votes, average: 1.88 out of 58 votes, average: 1.88 out of 58 votes, average: 1.88 out of 5 (8 votos, media: 1.88 sobre 5)

Elementos de la novela de aventurasLo primero que llama la atención de la novela de aventuras es que, siendo una subcategoría de la novela, sus límites son ambiguos, es decir, que puede albergar en ella otros subgéneros como el histórico, el policíaco o el romántico, por ejemplo. Muchos la consideran un tipo de literatura juvenil, aunque todos hemos oído hablar de sus grandes títulos y en algún momento nos hemos perdido entre sus páginas.

Por lo general, en la novela de aventuras siempre hay un viaje. Un viaje externo que el protagonista vive, en el que se enfrentará a situaciones comprometidas o peligros, y también un viaje interior que le hará crecer y mejorar hasta alcanzar sus metas. El viaje siempre es una iniciación en un saber que antes no se tenía. El esquema salida-viaje-retorno se suele repetir en el género, creando expectación para el lector, quien llega a las últimas páginas en busca del destino del héroe que lo ha cautivado con sus peripecias. Sí, siempre hay un personaje principal con el que el lector se identifica plenamente.

Sigue leyendo »

Evolución de la novela gótica

1 vote, average: 5 out of 51 vote, average: 5 out of 51 vote, average: 5 out of 51 vote, average: 5 out of 51 vote, average: 5 out of 5 (1 votos, media: 5 sobre 5)

Evolución de la novela góticaLas novelas góticas clásicas se fundieron con el Romanticismo a comienzos del siglo XIX. En este período encontramos Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) de Mary Shelley y El vampiro (1819) de John Polidori, nacidas ambas tras una apuesta durante una noche en Suiza. Shelley logró la inmortalidad, mientras que Polidori también gozó del éxito y fue referente de escritores posteriores al dotar de una fuerte personalidad a su protagonista —lord Ruthven, un aristócrata seductor— y alejarse del típico vampiro del folclore.

En 1820 se publicó otra de las obras cumbres del género: Melmoth, el errabundo de Charles Maturin. La novela cuenta cómo Melmoth, tras sellar un pacto con el diablo a cambio de inmortalidad, lleva una vida marcada por la desgracia con un cuerpo que vaga sin alma. No podrá deshacerse de la maldición a no ser que encuentre a otro ser que acepte el mismo trato.

Sigue leyendo »

La novela gótica: las primeras obras

3 votes, average: 4.67 out of 53 votes, average: 4.67 out of 53 votes, average: 4.67 out of 53 votes, average: 4.67 out of 53 votes, average: 4.67 out of 5 (3 votos, media: 4.67 sobre 5)

La novela gótica: las primeras obrasEl goticismo, como cualquier movimiento, evolucionó a lo largo de los años por lo que existe una clara diferencia entre las primeras obras de finales del siglo XVIII y las últimas del XIX.

Se considera a El castillo de Otranto (1764) de Horace Walpole la obra fundadora del género. Su autor incluso firmó con seudónimo e hizo pasar el texto como una traducción por miedo al ridículo, no confesando su verdadera autoría hasta la segunda edición, cuando ya era todo un éxito. Esta obra fue la pionera del género y en ella ya vemos algunos de los elementos típicos: castillo y monasterio medieval, villano y dama virtuosa, presencia de los sobrenatural, hechos inexplicables, atmósferas inquietantes… La historia de un principado y su usurpador, Manfredo, el cual intentará que no se cumpla la terrible profecía que vaticina el fin de su estirpe y la pérdida de su castillo.

Sigue leyendo »

Características de la novela gótica

6 votes, average: 2.83 out of 56 votes, average: 2.83 out of 56 votes, average: 2.83 out of 56 votes, average: 2.83 out of 56 votes, average: 2.83 out of 5 (6 votos, media: 2.83 sobre 5)

Características de la novela góticaEn el siglo XVIII, conocido como el de la Ilustración, el hombre creía que era capaz de explicarlo todo mediante la razón. La literatura de estos años está plagada de ensayos filosóficos y de novelas de costumbres que reflejaban la realidad. Sin embargo, en el último tercio de siglo surge en Inglaterra una nueva corriente que pondrá los cimientos del próximo Romanticismo: esto es el Gótico, historias que incluyen elementos mágicos, fantasmales y de terror, poniendo en tela de juicio lo que es real y lo que no.

En términos estrictos, el Gótico se extendió desde 1765 hasta 1820 aproximadamente, aunque casi todos los autores del Romanticismo del XIX volvieron su mirada hacia él, inspirando algunas de sus obras más famosas (Drácula de Stoker’, El fantasma de Canterville de Oscar Wilde, Frankenstein de Mary Shelley, Jane Eyre de Charlotte Brontë, etc.). El goticismo decayó a finales del siglo XIX con la irrupción del positivismo, que promulgaba una explicación científica para todo. Las obras de terror gótico también son llamadas historias de fantasmas.

El adjetivo gótico se usa porque muchas de las historias se enmarcaban en la época medieval, o bien la acción tenía lugar en un castillo, mansión o abadía de este estilo arquitectónico. Lo intrincado de estos, llenos de pasadizos, huecos oscuros y habitaciones deshabitadas se prestaba a crear ambientes inquietantes.

Sigue leyendo »

La novela policíaca en España

3 votes, average: 4.67 out of 53 votes, average: 4.67 out of 53 votes, average: 4.67 out of 53 votes, average: 4.67 out of 53 votes, average: 4.67 out of 5 (3 votos, media: 4.67 sobre 5)

La novela policíaca españolaEn España también se cosechó el género policíaco prácticamente desde sus inicios. Ya en el siglo XIX, Pedro Antonio de Alarcón escribió el relato El clavo, en el que un juez y su amigo investigan un caso a raíz de la aparición de un cráneo atravesado por un clavo. También Emilia Pardo Bazán con su novela corta La gota de sangre, entre otros relatos policíacos, se adentró en el género con bastante acierto a comienzos del siglo XX.

La novela policial fue perdiendo interés en décadas posteriores hasta la posguerra. A lo largo de los años cuarenta aparecen colecciones dedicadas al género que vuelven a ganar el interés de lectores y escritores hispanos. Triunfaron especialmente las obras de George Simenon y Agatha Christie. Entre los autores españoles de entonces que se atrevieron a cultivar el género policial, encontramos a Mario Lacruz con El inocente (1953); a Tomás Salvador con El charco (1953) y Los atracadores (1955), y a Francisco García Pavón con la serie de Plinio, jefe de la policía local de Tomelloso y su particular doctor Watson, el doctor Lotario.

Sin embargo, el éxito absoluto llegó con Manuel Vázquez Montalbán y su personaje más conocido, el detective Pepe Carvalho. Algunos de sus títulos son: Los mares del sur (1979), La rosa de Alejandría (1984), El laberinto griego (1991) o Milenio Carvalho (2004). Tampoco podemos olvidar a Eduardo Mendoza, autor de La verdad sobre el caso Savolta (1975) o El misterio de la cripta embrujada (1979). Por último, Lorenzo Silva, autor de El alquimista impaciente, Premio Nadal del año 2000. Sus personajes más conocidos son la pareja de guardias civiles, el sargento Bevilacqua y el guardia Chamorro.