Quien siente el impulso de escribir, ya sea un relato, una novela o cualquier otro género, siempre tiene una pregunta entre ceja y ceja: ¿es bueno lo que escribo?
Como cualquier otro, el oficio de escritor también puede aprenderse. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, a través de un taller de escritura creativa que enseñe las herramientas y la técnica literaria necesarias para mejorar un texto (los puntos de vista del narrador, cómo crear los personajes, trucos para hacer una buena descripción, consejos narrativos, etc.).
Basta con echar un ojo por Internet (dígase, Google) para comprobar que los talleres literarios son algo en pleno auge y los hay de todo tipo y para todos los gustos: presenciales, virtuales, para jóvenes, para adultos, para mujeres, de cuento, de poesía, de guión cinematográfico, caros y baratos, algunos realmente buenos; otros, malos…
La mejor manera de acertar a la hora de elegir es preguntar a amigos o conocidos que hayan asistido a alguno. Si no, siempre nos quedará nuestro olfato intuitivo para escoger. Es conveniente visitar la página web de cada opción y estudiarla a fondo. En el caso de que no hubiera página, se puede llamar por teléfono y pedir folletos explicativos.




Si hay un portal de referencia sobre información del mundo del cómic en español es, sin duda, 
La
La revista digital de literatura 





