No existe un consenso global que encuadre los orígenes de la ciencia-ficción como género, aunque sí se sabe cuándo se acuñó el término. Fue Hugo Gernsback en 1926, quien lo puso en la portada de la revista estadounidense ‘Amazing’. No obstante, ya había sido utilizado en 1851 por William Wilson, aunque nadie le prestó atención.
Hay quien ve los inicios en obras como Viaje a la Luna (1657), obra póstuma de Cyrano de Bergerac; Los viajes de Gulliver (1726), de Jonathan Swift, Micromegas (en francés)(1752), de Voltaire o Las aventuras del Barón de Münchausen (1786), de Rudolf E. Raspe. Aunque, por lo general, se considera que el origen de la ciencia-ficción está en el Frankenstein de Mary Shelley. Dicha obra contiene uno de los arquetipos que la Ci-Fi usará bastante en épocas posteriores: el robot, el androide. Frankenstein es una criatura artificial construida mediante la ciencia médica, la biología y la física.
La evolución del pensamiento filosófico y la entrada del maquinismo, a raíz de la revolución industrial, hacen que los escritores que desean fabular abandonen las explicaciones mágicas y se decanten por las científicas.
Durante la segunda mitad del siglo XIX, llegarán dos de los pioneros por excelencia del género: Julio Verne, autor de incontables obras de aventuras de corte científico, como Cinco semanas en globo (1861), Viaje al centro de la Tierra (1864), De la Tierra a la Luna (1865) o 20.000 leguas de viaje submarino (1870). El otro autor es H. G. Wells, considerado por muchos el auténtico padre de la ciencia-ficción, creador de La Máquina del Tiempo (1895), El hombre invisible (1897), La Guerra de los Mundos (1898) o Cuentos del espacio y del tiempo (1899).





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en la escuela me piden escrivir un lista de temas de ciencia ficsion de peliculas o libros