<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: II Concurso Internacional de Microrrelatos de Caja de Ávila</title>
	<atom:link href="http://www.espaciolibros.grupo-sm.com/archives/1320/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.espaciolibros.grupo-sm.com/archives/1320</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 30 Jul 2010 11:09:58 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
		<item>
		<title>Por: Gabriel Segovia</title>
		<link>http://www.espaciolibros.grupo-sm.com/archives/1320#comment-2495</link>
		<dc:creator>Gabriel Segovia</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Jan 2009 17:38:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.espaciolibros.grupo-sm.com/?p=1320#comment-2495</guid>
		<description>LA QUINTA SINFONÍA

         Un día Leocadia tomó una drástica decisión. Hizo las valijas y cuando ya estaba atravesando por la alta puerta de caoba de la entrada a la estupenda mansión  sintió la voz de su marido:
-¿Donde vas con esas maletas?, querida.
- Me voy a casa de mi madre. Te dejo.
-¿Qué dices no te oigo?
- Que me voy a casa de mi madre. Sordo de mierda.
-¿Cómo qué te vas?. ¿Cómo me puedes hacer eso? No me dejes amor. Yo te amo y te necesito.
-No te aguanto más. Me tienes cansada, Luis van.
-No te oigo, pero te necesito. Yo te necesito para crear mi música.
-Tu música me tiene podrida. Todo el día, tan, tan tin. Tan tan tin, aporreando ese maldito piano.
-No oigo lo que dices, pero no te vayas porque tu eres mi musa inspiradora.
-¿Yo tu musa inspiradora?. JA JAJA jaaaaaaaa.
Y esa risa eran los primeros compases de la 5ta sinfonía. 
                                                                               “GAS”</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>LA QUINTA SINFONÍA</p>
<p>         Un día Leocadia tomó una drástica decisión. Hizo las valijas y cuando ya estaba atravesando por la alta puerta de caoba de la entrada a la estupenda mansión  sintió la voz de su marido:<br />
-¿Donde vas con esas maletas?, querida.<br />
- Me voy a casa de mi madre. Te dejo.<br />
-¿Qué dices no te oigo?<br />
- Que me voy a casa de mi madre. Sordo de mierda.<br />
-¿Cómo qué te vas?. ¿Cómo me puedes hacer eso? No me dejes amor. Yo te amo y te necesito.<br />
-No te aguanto más. Me tienes cansada, Luis van.<br />
-No te oigo, pero te necesito. Yo te necesito para crear mi música.<br />
-Tu música me tiene podrida. Todo el día, tan, tan tin. Tan tan tin, aporreando ese maldito piano.<br />
-No oigo lo que dices, pero no te vayas porque tu eres mi musa inspiradora.<br />
-¿Yo tu musa inspiradora?. JA JAJA jaaaaaaaa.<br />
Y esa risa eran los primeros compases de la 5ta sinfonía.<br />
                                                                               “GAS”</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
