Una inquietante novela donde vida y literatura se confunden manteniendo el misterio hasta la última página.

El demonio de la tarde
Autor: Sampere i Martí, Josep
Ilustrador: --
ISBN: 9788467530148
Editorial: Ediciones SM
Precio (con IVA): 8.00 €
Páginas: 120
Encuadernación: Rústica
Claudio Muns ya no es escritor. Lo era, pero hace tres años que la musa le abadonó. Sin embargo, hoy ha acudido a un instituto a dar una charla y ha conocido a Abril, y al demonio de la tarde, y ha entendido el juego: se trata de escribir aunque no pueda. Pero el azar hará que ese día, el más crudo de todo el invierno, su coche quede sepultado en la nieve con él dentro, y entonces será su hijo Julio el encargado de continuar el cuento más fantástico que se le ha ocurrido nunca.














Hay una frase que, atribuida normalmente al actor Sean Connery, parece pensada para abrir este comentario: “En el riesgo está el placer”. Y es, en efecto, lo que seguramente pensó el escritor Josep Sempere mientras estaba escribiendo su obra “El demonio de la tarde”, una pieza compleja y sin concesiones que presentó al premio Gran Angular del año 2007. Y aunque no obtuvo el galardón (que recayó finalmente en la joven murciana Marta Zafrilla) sí que elaboró una novela de gran valía, asombrosa estructura y loable densidad. Su protagonista es el escritor Claudio Muns, que está sufriendo una prolongada sequía creativa que dura ya tres años y que acude a impartir una charla en un centro educativo. Allí conoce a Abril, una extraña muchacha de dieciséis años que le entrega un cuaderno con el título de “El demonio de la tarde”. La chica le recuerda a una antigua novia, y parece calcar los rasgos faciales de un cuadro de Botticelli. Pero la situación se complica cuando sale del centro, porque una enorme nevada se abate sobre su coche, provocando su aislamiento y sepultura. Cuando, pasado mucho tiempo, consiguen localizar el vehículo, la mayor de las perplejidades asalta a todos: Claudio Muns no está en su interior. ¿Qué ha ocurrido con el novelista? ¿Cómo consiguió salir del coche en medio del vendaval? ¿Y dónde se encuentra, entonces? ¿Acaso ha aprovechado la coyuntura de la tormenta para huir y emprender una nueva vida? Preguntas como éstas llevan a su hijo Julio hasta el centro educativo donde se vio a su padre por última vez. Allí se interesa por conocer a Abril (de la que tiene noticia por un cuaderno que ha dejado su padre en el interior del vehículo inmovilizado por la nieve)… y comenzará una gran cadena de sorpresas y revelaciones misteriosas, que no sería conveniente ni justo desvelar aquí. Que nadie espere, en todo caso, una obra fácil, una novela repleta de enigmas niñoides o caminos trillados. Nada más lejos. Josep Sempere decidió arriesgarse, y lo hizo a conciencia. Metió los brazos en un argumento donde la realidad, los sueños, la vida oculta de las frustraciones, las culpas que todos arrastramos, el peso del ayer y las misteriosas reacciones del ser humano se combinan y barajan en cien páginas que son auténtica dinamita. Prepárese el lector para emociones fuertes; y prepárese también para una trama que da vueltas, dibuja giros y traza quiebros de magnitud considerable. ¿Obra para adolescentes? Sin duda. Pero también para adultos que estén dispuestos a sumergirse en una aventura que los llevará al límite de su credulidad. Cuando uno de los personajes dice, en la página 61: “Me había metido de lleno en un verdadero laberinto”, está diciendo la verdad, porque “El demonio de la tarde” es una novela construida sobre juegos de espejos, una novela donde los narradores sucesivos o encajados van destapando poco a poco las matriuskas del argumento. Muy recomendable.
yo m e leido este libro xq me an mandao en el cole yo me e liao un poco con este libro es muy bonito pero muy lioso para una niña d 12 años el libro al final lo acaba el padre o el hijo¿? y significa que ay que fijarse en las sombras xorque puede sigmificar muchas cosas…. mola muxo y yo le pongo un 10
[...] El demonio de la tarde [...]
Creo que ya lo he dicho en varias ocasiones. Me gustan los autores valientes, los que hacen propuestas inteligentes y ofrecen a nuestros adolescentes historias que le retuercen el cuello al cisne, o lo que es lo mismo, los que les proponen una aventura que en algún momento de la trama, gira sobre sí misma, obligándoles a estirar el cuello, si quieren atraparla. No es nada extraño. Como profesora amo la literatura y sé que mis alumnos se merecen buenas historias, no panfletos o consignas que les muestren el camino a seguir en la vida, porque ese camino deberán elegirlo ellos, ni yo ni la literatura podemos leerles la palma de la mano y decirles cómo escribirán sus sueños.
Lo cierto es que cuando hago una elección, me arriesgo y no hago concesiones. Eso ellos lo saben, saben que el abanico de mis propuestas, no es ninguna golosina dulce, saben que si quieren dar el salto conmigo, deberán abrir bien los ojos y seguirme con paso firme, sin vacilaciones. Muchas de estas historias no son lecturas fáciles, sino propuestas llevadas al límite de sus posibilidades, ideas brillantes que después ellos deberán completar, una vez terminada la lectura. Es ahí donde reside el juego, donde un libro despliega su magia, ¿o no? Si el libro, una vez terminado, te abre una puerta, es porque la historia te ha intrigado, porque los polvos mágicos de esa aventura han dejado una estela, un nuevo camino que ahora deberá completar el lector.
El demonio de la tarde de Josep Seapere hace justamente eso. Te plantea una de esas historias donde los narradores se cruzan y desaparecen ante tus ojos. No sabes quién dice qué, desconoces qué está sucediendo y en más de una ocasión, tienes la extraña impresión de que el narrador te toma el pelo, de que todo lo que te está contando va a desvanecer de un momento a otro.
Sampere consigue que te pongas en la piel de Julio y Abril, dos adolescentes a los que la vida de sus padres les ha salido al paso obligándoles a unirse en busca de las piezas de un rompecabezas sucedido muchos años atrás, cuando sus padres se sintieron fascinados por la misma mujer, Abril, una joven voluptuosa y dulce que perdió la vida en un accidente en el que ambos se vieron involucrados de una u otra forma. Julio Mutis sigue las recomendaciones de su padre, que le pide que complete la historia que él no ha sabido escribir. El escritor ha visto como se secaba su creatividad y la misma tarde que acude a un centro escolar para dar una charla sobre uno de sus libros, desaparece en extrañas circunstancias. Abril es la joven que le acompaña, es la última que ha visto a su padre con vida, y Julio espera que ella le ayude a encontrarlo. Todo es muy extraño. El padre desaparece, cuando una enorme nevada, sepulta su coche y lo deja incomunicado. Nada se sabe de él, y nadie se explica cómo ha podido desaparecer, incluso se baraja la posibilidad de que haya huido abandonando a su familia.
Todo gira en torno a un extraño cuaderno, el que la adolescente le ha entregado y que lleva por título “El demonio de la tarde”. Julio debe atar cabos y sus descubrimientos le conducen primero a una misteriosa escultura que representa un ángel caído, un ángel que sólo ven aquellos que son capaces de mirar, los que no tienen una venda que les ciegue los ojos. Las pistas, envueltas en un halo de dramatismo, se suceden.
La historia que te propone Sampere no es de las que se leen de un tirón y uno se queda satisfecho y completo una vez concluido; es más bien de las que ensanchan el camino, una historia que se va desencajando ante los ojos del lector, que abre muchas puertas, aunque ninguna nos conduzca a la salida. El demonio de la tarde mantiene el pulso del lector hasta el final y hace que afloren los demonios, los demonios que acucian a un escritor cualquiera, preocupado por urdir una historia con hilo de bramante; pero no sólo esos, también afloran otros: las falsas identidades, los sueños del pasado, la soledad, el amor que se pierde, el espejo en el que cada uno ve su rostro deformado y sobre todo la duda sobre la veracidad del verbo, de las palabras que fluyen convulsamente pero, cuya credibilidad nos conduce a un pozo ciego, ¿o tal vez no?.
Una novela que fue finalista del premio Gran Angular en el 2007, narrada con una voz distorsionada, pero segura, que bebe de diversas fuentes góticas y románticas; una novela breve e intensa que sin duda abrirá el debate y nos permitirá un diálogo fluido con los alumnos. Muy recomendable y desde luego no la única que podemos leer de este autor que poco a poco se va consolidando en un campo en el que no es fácil obtener reconocimientos y premios. Él ha conseguido abrirse huecos, con pequeñas obras maestras que abarcan diversos géneros: como el ensayo (es coautor de Leyendas urbanas de España) o la literatura fantástica (con la obra Cinco lágrimas verdes que fue finalista del premio Tristana de Novela Fantástica). Además su novela juvenil “El pou darrere la porta” ha sido galardonada con el VII premio Barcanova. De ella el jurado ha dicho que es una obra que presenta un argumento sorprendente e inquietante, una novela que mantiene la intriga desde el principio hasta el final, con una convincente evolución de los personajes. Un premio merecido que demuestra que no nos equivocamos. Nosotros por nuestra parte, esperamos que nunca se le agoten las ideas, que tenga cuerda, imaginación e inteligencia para seguir deleitándonos con sus historias.